Gracias a Javier podemos disfrutar de estas fotos tan graciosas.Pero...¿y si vuelcas? doble trabajo para Rober y Javi, además de recoger la piragua, la pala e incluso al piragüista, también el perro.

Piragüismo de Aguas Bravas y demás deportes y aventuras



Concurso Desnivel de Fotografía 2006 (II)
Dice una antigua leyenda vikinga, que el rey Frodi, de Dinamarca, recibió en una ocasión de Hengi-kiaptr el regalo de dos piedras de molino mágicas, llamadas Grotti, que eran tan pesadas que ninguno de sus sirvientes ni sus guerreros más fuertes podían darles vuelta. 
Durante una visita a Suecia vió y compró como esclavas a las dos gigantas Menia y Fenia cuyos poderosos músculos y cuerpos habían llamado su atención. De regreso a casa les ordenó que molieran oro, paz y prosperidad. Las mujeres trabajaron alegremente hasta que los cofres del rey rebosaban oro y la paz y la prosperidad abundaban en sus dominios. Pero el rey, en su avaricia, ni siquiera permitía a sus sirvientas descansar, por lo que éstas se vengaron moliendo una guerra, provocando la muerte del rey a manos de los vikingos.
El rey vikingo Mysinger tomó las dos piedras y las sirvientas y las embarcó en su nave, ordenando a las sirvientas que molieran sal, que era un producto muy valorado en aquel tiempo. Pero el rey vikingo se volvió tan avaricioso como el rey Frodi, no dejando descansar a las mujeres, por lo que, como castigo, tal fue la cantidad de sal que molieron que al final su peso hundió el barco. A consecuencia de esta gran cantidad de sal, el mar se volvió salino.
El mejillón cebra es un molusco bivalvo de agua dulce, procedente de los mares Negro y Caspio, donde habita en equilibrio biológico. No es comestible. A partir del siglo XIX se extendió por Europa con la navegación fluvial de los ríos de esa zona y en los años ochenta del siglo XX empezó a invadir América del Norte con el transporte marítimo de mercancias. Actualmente ha colonizado numerosas aguas continentales (ríos, lagos, lagunas y embalses) de América del Norte y Europa central y occidental.
Los ríos se gradúan desde el grado I hasta los infranqueables:
Grado V. Es imprescindible desembarcar para reconocer los rápidos antes de afrontarlos. Pueden ser muy escombrosos y tener un gran desnivel. Los movimientos de agua son muy violentos y frecuentemente se encadenan. Es mejor no nadar.